El foco fue identificado en una explotación familiar de cerdos de traspatio, ubicada en la localidad de Porto, en el estado de Piauí, una región que no forma parte de la zona reconocida como libre de la enfermedad.
El caso fue notificado oficialmente el 31 de diciembre de 2025, luego de que el Laboratorio Federal Agropecuario de Minas Gerais confirmara la presencia del virus mediante la técnica de RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscripción).
Según el reporte sanitario, el brote afectó a una granja con 65 animales, de los cuales 56 presentaron signos clínicos compatibles con la enfermedad. En el marco de las medidas de control sanitario, 32 cerdos fueron sacrificados, conforme a los protocolos vigentes para evitar la diseminación del virus.
Se trata del primer brote confirmado desde octubre de 2024, cuando se había registrado un episodio similar en una zona cercana del estado de Ceará. Este antecedente refuerza la alerta sanitaria y la necesidad de mantener una vigilancia intensiva en el nordeste brasileño.
La sospecha inicial surgió a partir de los sistemas de vigilancia pasiva en cerdos de traspatio, considerados clave para la detección temprana de enfermedades en regiones de mayor riesgo sanitario. En paralelo, las autoridades continúan con las investigaciones epidemiológicas para determinar el posible origen del foco y su eventual vinculación con brotes anteriores.
Desde la OMSA y los servicios veterinarios oficiales de Brasil recordaron que el estado de Piauí se encuentra fuera de la zona libre de peste porcina clásica, motivo por el cual se mantienen restricciones al movimiento de animales y productos porcinos hacia las regiones reconocidas como libres.
Fuente: InfoPork
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