La Autoridad Alimentaria Finlandesa detectó la enfermedad en tres crías de jabalí encontradas por un residente en puntos próximos entre sí, en Vaalimaa, dentro del municipio de Virolahti, en el sureste del país. El resultado todavía debe ser confirmado por el laboratorio de referencia de la Unión Europea para la PPA, ubicado en España.
Tras el hallazgo, se estableció una zona infectada y un área central con un radio aproximado de tres kilómetros, donde se restringieron los movimientos de cerdos y comenzó la búsqueda de cadáveres para determinar la extensión de la enfermedad entre los jabalíes silvestres. La resolución adoptada también prohibió los trabajos forestales, la recolección de setas y bayas, los eventos caninos y deportivos fuera de las vías habilitadas, y el uso de cereales u otras plantas del área como alimento o cama para los cerdos. La maquinaria agrícola y forestal solo puede abandonar la zona después de haber sido lavada y desinfectada.
En el plano comercial, la Autoridad Alimentaria Finlandesa recomendó suspender las exportaciones de carne de cerdo y sus derivados a países fuera de la Unión Europea hasta comprobar las condiciones exigidas por cada destino, mientras que el comercio intracomunitario puede continuar desde fuera de la zona restringida. Según el periódico finlandés Helsingin Sanomat, las exportaciones de carne de cerdo de Finlandia fuera de la UE ascienden a 74 millones de euros. Además, Finlandia ya no se considera libre de PPA según la Organización Mundial de Sanidad Animal.
El país comparte más de 1.300 kilómetros de frontera con Rusia, donde la enfermedad circula desde hace años tanto en jabalíes como en cerdos domésticos, lo que había llevado a Finlandia a implementar una estricta estrategia preventiva basada en la reducción de la población de jabalíes, controles sobre viajeros y transportistas, y elevados estándares de bioseguridad en las granjas. De acuerdo con el Instituto de Recursos Naturales de Finlandia, a principios de enero de 2026 se estimaba una población de 2.380 jabalíes en el territorio finlandés.
La PPA ha permanecido activa en Rusia desde 2008 y posteriormente se propagó a los países bálticos, incluyendo Estonia, Letonia y Lituania. En los últimos años también se registraron brotes en Croacia, España, Alemania, Italia, Hungría, Serbia y Polonia, lo que confirma que la enfermedad continúa expandiéndose por buena parte de Europa, con fuerte presencia en las poblaciones de jabalíes de varios de estos países. Para el sector porcino europeo, la prioridad ahora será contener rápidamente este primer foco en Finlandia y evitar que el virus cruce la barrera entre la fauna silvestre y las granjas comerciales.
La PPA es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta exclusivamente a cerdos domésticos y jabalíes, y no representa ningún riesgo para la salud humana ni para el consumo de carne de cerdo. Actualmente no existe un tratamiento efectivo y, aunque el desarrollo de vacunas ha avanzado en los últimos años, el control continúa dependiendo principalmente de las medidas de bioseguridad y la vigilancia epidemiológica. En los establecimientos donde se confirma un brote suele ser necesario sacrificar todos los animales para impedir la propagación del virus.
Fuente: El Productor Porcino
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