La investigación evaluó la composición nutricional, el perfil de grasas, el contenido de colesterol, minerales y distintas propiedades tecnológicas de la carne, con el objetivo de actualizar la evidencia científica disponible y acercar información confiable a los consumidores.
El estudio comprendió los cortes cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola. Entre los principales resultados, se destaca que los cortes magros contienen más de 19 gramos de proteínas de alto valor biológico por cada 100 gramos y menos de 3,5 gramos de grasa total, mientras que la bondiola presenta un mayor contenido de grasa intramuscular, responsable de su reconocida jugosidad.
Uno de los datos más relevantes es que, incluso en el corte con mayor contenido graso, predominan las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas sobre las saturadas. El ácido oleico (el mismo que caracteriza al aceite de oliva) constituye el principal componente de la fracción lipídica de los cortes evaluados.
El informe también muestra que los cinco cortes presentan índices aterogénicos bajos, entre 0,29 y 0,37, valores considerados compatibles con un perfil lipídico de buena calidad nutricional según estándares internacionales.
Respecto del colesterol, los valores encontrados oscilaron entre 59 y 78 mg cada 100 gramos, dentro de los rangos habituales para las carnes. El documento recuerda que la evidencia científica actual indica que el colesterol dietario no constituye el principal factor que determina el colesterol sanguíneo, sino que influyen principalmente el patrón alimentario global, la actividad física, la genética y el estado metabólico.
Además de su aporte proteico, la carne porcina constituye una fuente de minerales esenciales como hierro de alta biodisponibilidad, potasio, magnesio y selenio, nutrientes fundamentales para distintas funciones del organismo.
El estudio también evaluó parámetros tecnológicos como pH, color, capacidad de retención de agua y terneza, confirmando que los cortes analizados presentan características compatibles con carne fresca de buena calidad comercial y excelente comportamiento tanto en la góndola como en la cocina.
En sus conclusiones, INTI Carnes sostiene que la carne porcina argentina constituye una proteína de alta calidad nutricional, versátil, accesible y apta para todas las etapas de la vida, aportando nueva evidencia científica que respalda su incorporación dentro de una alimentación equilibrada.
Fuente: InfoPork
Palabras claves:
Carne de cerdo
,
Cerdo
,
FEDERACIÓN PORCINA ARGENTINA
,
Producción porcina