El Gobierno provincial presentó una nueva etapa del programa Acuerdo Santa Fe. Durante agosto y septiembre, seis cortes de pulpa de cerdo (cuadrada, peceto, cuadril, tortuguita, nalga y bola de lomo) se venderán a un precio único de $7.900 el kilogramo en supermercados adheridos, con llegada progresiva a 85 locales de veinte ciudades de la provincia. El valor anunciado se ubica alrededor de un 20% por debajo del que hoy registra en góndola.
La Cámara Argentina de Pequeños y Medianos Productores Porcinos (CAPEMPPOR), que preside Alejandro Di Palma, sostuvo que las piezas de la campaña "son explícitas en el reparto de los agradecimientos". Una de ellas señala que cada compra acompaña a más industria, más productores y más trabajo santafesino, y la misma placa que enumera a los beneficiarios ofrece tres teléfonos para sumar comercios: la Cámara de Frigoríficos, la cámara de supermercados de Rosario y la Secretaría de Comercio Interior. Según la cámara, "el afiche nombra al productor pero no le da un teléfono".
De la cadena solo se publicaron dos valores. Los frigoríficos fijaron con los supermercados $5.500 por kilo para las pulpas a granel y $4.500 por kilo para el jamón entero sin cuero, precios necesarios para llegar a los $7.900 al público.
Según CAPEMPPOR, el capón en pie no se ha movido desde el 27 de febrero y se paga $2.250 el kilo, a pesar de que los costos para producir cerdos sí han subido. Di Palma remarcó que ese precio lleva "veintitrés semanas sin una sola corrección, mientras se movieron el maíz, la energía, el flete, el salario, la tasa y el propio índice de precios que el Gobierno Nacional publica todos los meses".
Di Palma aclaró que "no pedimos que la carne de cerdo aumente en la góndola" y que "el consumidor no es el adversario del productor. Es la otra víctima del mismo proceso". Para el titular de CAPEMPPOR, "lo que falta en la mesa familiar es ingreso, no descuento".
La cámara planteó que un problema de ingresos erosionados por una decisión política "no se resuelve trasladándole la cuenta al eslabón más atomizado de la cadena: el que no tiene poder de fijación de precio, el que no puede parar la producción porque el animal termina cuando termina, y el que compite contra cortes importados que fijan la referencia interna sin haber pasado nunca por un galpón argentino".
CAPEMPPOR también planteó que, aunque en la presentación se subrayó que el acuerdo se logró entre privados ?frigoríficos, supermercados y autoservicios poniéndose de acuerdo en el precio?, eso es "exactamente el problema", ya que "un acuerdo donde no está sentado el que pone la materia prima no es un acuerdo: es el reparto de una cuenta que paga un ausente".
CAPEMPPOR pidió que "se publique el mecanismo", es decir, que se muestre qué resigna cada eslabón para llegar a los $7.900, incluido el margen de la industria y el de la distribución.
La cámara sostuvo que "el sector primario porcino no está en condiciones de seguir siendo la variable de ajuste de la política de precios de nadie", y remarcó que esto no es "por capricho, sino por aritmética: veintitrés semanas de precio congelado sobre una estructura de costos que no se congeló". Según CAPEMPPOR, "una cadena no se sostiene sobre un eslabón quebrado, y cuando ese eslabón se corta el que pierde la proteína barata es el mismo consumidor al que hoy se dice proteger".
Di Palma cerró su planteo afirmando: "no nos oponemos al acuerdo. Pedimos estar en la mesa y que se muestre la cuenta".
Fuente: El Productor Porcino
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