El Monitor Productivo N°14 del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), firmado por Juan Manuel Garzón y Valentino Costamagna, precisa que en agosto el capón argentino se ubicó cerca de 62% por encima de la referencia brasileña. Es la séptima brecha más alta desde febrero de 2015 y, según el documento, "no se trata de un dato aislado", ya que desde mayo supera el 50%.
El origen está en Brasil. El precio argentino se mantuvo dentro del rango de años anteriores, mientras que la referencia brasileña bajó de unos US$1,46 por kilo vivo en enero a US$0,89 en agosto, cerca de 40%. "Es fundamentalmente este abaratamiento del cerdo brasileño el que explica el fuerte ensanchamiento de la brecha bilateral durante los últimos meses", expresaron Garzón y Costamagna.
Ese cerdo más barato ya llega al mercado argentino. Entre enero y agosto, Brasil envió 41,4 mil toneladas de carne porcina, más de siete veces el volumen de 2024, y el valor medio de esas operaciones cayó cerca de 10%, de US$2.845 a US$2.562 por tonelada.
Por ahora, el impacto pasa más por los precios que por el desplazamiento de la producción local. Las importaciones equivalen a 6,2% del consumo aparente y la producción argentina alcanzó unas 877 mil toneladas en los últimos doce meses, 11,5% más que un año atrás. Aun así, indicaron los autores, "alcanza con que exista una alternativa disponible y competitiva para limitar cuánto pueden separarse los precios internos de los externos".
Los márgenes negativos de una granja independiente de Santa Catarina, de cerca de US$0,34 por kilo, indican que el precio brasileño difícilmente se sostenga indefinidamente, aunque el informe aclara que la corrección no sería inmediata.
Fuente: El Productor Porcino
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